Menú Principal

 


HISTORIA DEL URUGUAY

El territorio que hoy forma parte de Uruguay fue descubierto en 1516 por el explorador español Juan Díaz de Solís, primer europeo que navegó por el Río de la Plata; ese mismo año, los miembros de su expedición murieron a manos de los aborígenes, los charrúas, tribu que se opuso a los intentos de colonización del territorio durante el siglo XVI. El primer asentamiento permanente fue el realizado por los españoles en 1624, en Soriano, en el río Negro.

Rivalidad internacional durante la colonia

Entre 1680 y 1683, para desafiar la soberanía española de la región, los colonizadores portugueses de Brasil establecieron diversos asentamientos sobre las costas del Río de la Plata, frente a Buenos Aires, como la Nova Colonia do Sacramento. Sin embargo, los españoles no efectuaron ningún intento para desalojar a los portugueses hasta 1723, cuando éstos comenzaron a fortificar las alturas que rodean la bahía de Montevideo. Una expedición española proveniente de Buenos Aires obligó a los portugueses a abandonar el lugar, en el que los españoles fundaron en 1726 la ciudad de Montevideo.

La rivalidad hispano-portuguesa continuó durante el siglo XVIII, acabando en 1777 con la instauración de la soberanía española sobre el territorio, bajo la jurisdicción del virrey que tenía su sede en Buenos Aires. En 1810 y 1811, los revolucionarios uruguayos al mando del general José Gervasio Artigas se unieron a los patriotas de Buenos Aires en su alzamiento contra España. El gobernador español fue expulsado de Montevideo en 1814, pero en 1816 los portugueses de Brasil, al percibir que el nuevo territorio emancipado conocido como Banda Oriental del Uruguay se había debilitado tras su lucha contra España, invadió el territorio, presuntamente para restablecer el orden.

La conquista portuguesa se completó en 1821, momento en que la Banda Oriental fue anexionada por Brasil. Los insurgentes dirigidos por Juan Antonio Lavalleja —los célebres ‘Treinta y Tres Orientales’— restablecieron la independencia del país en 1825 y, con la colaboración de Argentina, libraron una exitosa guerra contra Brasil, que en 1828 reconoció la independencia uruguaya.

Independencia y guerra civil

En 1830 se proclamó la República Oriental del Uruguay, aunque muy pronto se dividió en facciones hostiles como resultado de la rivalidad entre los líderes de la rebelión contra Brasil. En 1836 estalló el enfrentamiento entre los seguidores del entonces presidente Manuel Oribe y los partidarios de quien había sido primer presidente de la República, Fructuoso Rivera, autodenominándose aquéllos Blancos y éstos Colorados por el color de sus respectivas banderas. Durante el conflicto, los blancos, ayudados por fuerzas argentinas, pusieron sitio a Montevideo, donde los colorados resistieron desde 1843 hasta 1852. Los colorados, ayudados por Brasil y otros opositores al régimen argentino, derrotaron a Oribe y a sus seguidores, tras lo cual Rivera y los colorados asumieron el poder. Las dos facciones reanudaron sus enfrentamientos en 1855, manteniéndose las hostilidades de forma intermitente; los colorados mantuvieron el control casi continuamente tras 1865. Entre ese año y 1870, Uruguay se alió con Brasil y Argentina en la guerra de la Triple Alianza contra Paraguay.

Primeros años del siglo XX

A principios del siglo XX, la pertenencia a los dos grupos políticos rivales dejó de ser meramente una cuestión de lealtades tradicionales. Los blancos se convirtieron en partido conservador, atrayendo fundamentalmente a la población rural y al clero, mientras que los colorados adoptaban posturas progresistas y proponían una avanzada legislación social. Durante la presidencia del colorado José Batlle y Ordóñez (entre 1911 y 1915) se promulgó un amplio cuerpo de leyes sociales, con lo que pronto Uruguay se convirtió en el país más progresista de América.

En 1917, durante la I Guerra Mundial, Uruguay rompió relaciones con Alemania y arrendó a Estados Unidos los buques alemanes que requisó en el puerto de Montevideo. Ese mismo año se promulgó una nueva constitución que dividía la autoridad del poder ejecutivo entre el presidente y el Consejo Administrativo Nacional, así como la separación entre Iglesia y Estado. En 1920, Uruguay se incorporó a la Sociedad de Naciones.

En 1931 asumió la presidencia Gabriel Terra, y dos años después exigió la enmienda de la Constitución uruguaya para ampliar los poderes presidenciales; ante las protestas que originaron sus demandas, instauró una dictadura. En 1934, la Asamblea Constituyente redactó una nueva constitución. Durante la II Guerra Mundial, Uruguay rompió sus relaciones diplomáticas, financieras y económicas con las potencias del Eje. En 1945, el país fue uno de los miembros fundadores de las Naciones Unidas (ONU).

La década de la posguerra

En 1946 fue elegido presidente el candidato del Partido Colorado y antiguo ministro de Obras Públicas, Tomás Berreta, aunque murió pocos meses después de asumir el cargo; el vicepresidente Luis Batlle Berres completó el resto del mandato presidencial. Las elecciones presidenciales y legislativas de 1950 llevaron al poder al colorado Andrés Martínez Trueba. Dos años después, la reforma constitucional promovida por el presidente y aprobada un año antes, abolió la presidencia y transfirió el poder ejecutivo a los nueve miembros de un organismo colegiado, el Consejo Nacional de Gobierno. En represalia por la política uruguaya de conceder asilo a los refugiados políticos de Argentina, el dictador de este país, Juan Domingo Perón, impuso restricciones a los viajes y a las relaciones comerciales con Uruguay. En protesta, el gobierno rompió los lazos diplomáticos con Argentina en 1953.

Entretanto, la caída de los precios de la lana y la reducción de las exportaciones de carne provocaron el aumento del desempleo y la inflación. Para mejorar su situación, en 1956 Uruguay firmó varios acuerdos comerciales con la República Popular de China y otros países comunistas. Sin embargo, estas medidas no impidieron que continuara el deterioro económico.

En 1958, tras 93 años ininterrumpidos de gobierno colorado, los blancos ganaron las elecciones por abrumadora mayoría. El nuevo gobierno puso en marcha reformas económicas, pero debió enfrentarse a la movilización izquierdista y sindical.

Deterioro político

Los blancos permanecieron en el poder hasta 1966. Ese año, tanto ellos como los colorados aprobaron la restauración del sistema presidencialista, aprobada por referéndum en noviembre. En las elecciones presidenciales que se celebraron poco después, los colorados ganaron y asumió la presidencia un antiguo general de las Fuerzas Aéreas, Oscar Daniel Gestido; tras su fallecimiento fue sucedido por el vicepresidente, Jorge Pacheco Areco. La política antiinflacionista de Pacheco provocó gran malestar social, y el grupo guerrillero de los tupamaros intensificó sus acciones para derrocar al gobierno y destruir el sistema capitalista. Desde junio de 1968 hasta marzo de 1969, Uruguay se mantuvo bajo una forma modificada de ley marcial (las denominadas "medidas prontas de seguridad"). La gira por América Latina que en junio de 1969 llevó a Uruguay al político estadounidense Nelson Rockefeller, fue protestada con violentas manifestaciones. Pacheco volvió a imponer el estado de sitio.

En las elecciones del 28 de noviembre de 1971, el candidato colorado Juan María Bordaberry y su contrincante blanco obtuvieron casi los mismos votos. En febrero de 1972, la Junta Electoral proclamó presidente a Bordaberry. Entretanto, la violencia de los tupamaros se había incrementado, siendo frecuentes los secuestros y atentados. Tras una ola de arrestos en 1971, unos 150 tupamaros escaparon en dos fugas masivas. En abril de 1972, el Congreso declaró el estado de guerra interno y suspendió las garantías constitucionales, mientras que una fuerza de 35.000 policías y soldados se lanzó a la búsqueda de escondrijos guerrilleros. El estado de guerra se levantó el 11 de julio, aunque las garantías constitucionales permanecieron suspendidas hasta 1973. Muy pronto, Bordaberry se vio sometido a la presión de los blancos y de las facciones disidentes de su propio partido; los trabajadores reaccionaron contra las duras medidas económicas y sociales con huelgas que estallaron continuamente durante todo el año 1972; además, la inflación se disparó y la moneda se devaluó diez veces.

Los militares toman el poder

En febrero de 1973, Bordaberry cedió una parte de su autoridad ejecutiva a las Fuerzas Armadas, que se habían hecho más agresivas a medida que obtenían éxitos en sus acciones contra los tupamaros, lo que provocó un conflicto con el Congreso. Bordaberry optó entonces por disolver la cámara legislativa y la sustituyó por un Consejo de Estado de 25 miembros, dominado por los militares. La Convención Nacional de los Trabajadores (CNT) respondió con una huelga general que el gobierno consiguió romper, tras violentas confrontaciones, el 11 de julio; un mes después, llegó a su fin la autonomía de los sindicatos al ser declarada la CNT fuera de la ley. Durante los años siguientes los militares ampliaron su control sobre la mayoría de las instituciones nacionales, estableciendo una represiva dictadura militar. En 1976, Bordaberry canceló las elecciones previstas para ese año.

Estos planes eran contrarios a los deseos de las Fuerzas Armadas de un gradual retorno a la democracia, por lo que Bordaberry fue depuesto en junio de 1976. A renglón seguido, un nuevo Consejo Nacional de 25 civiles y 21 mandos militares eligieron presidente a Aparicio Méndez, un antiguo ministro de Salud Pública, para un mandato de cinco años. Uno de los primeros actos de su gobierno fue privar de derechos políticos a quienes habían actuado en política entre 1966 y 1973. En 1976, se calculaba que el número de prisioneros políticos encarcelados por el gobierno se elevaba a unas 6.000 personas, y las violaciones de los derechos humanos por parte del ejército eran endémicas.

Algunos políticos proscritos readquirieron sus derechos en los años siguientes, aunque la mayoría no lo consiguió hasta 1980, cuando el partido Blanco y el Colorado volvieron a legalizarse. Una nueva constitución, cuya aprobación fue sometida a referéndum en noviembre de 1980, fue rechazada, tras lo cual el gobierno canceló las elecciones previstas. El 1 de septiembre de 1981 asumió la presidencia el general Gregorio Álvarez para un mandato que debía terminar en 1985. Los partidos políticos aprobados por los militares celebraron elecciones internas en 1982.

GEOGRAFIA

generalidades

Nombre Oficial: República Oriental del Uruguay

Gentilicio: Los nativos del Uruguay se llaman indistintamente Oorientales o Uruguayos.

Ubicación geográfica: Se encuentra al sudeste de América del Sur entre los paralelos 30 y 35 de Latitud Sur y los meridianos 53 y 58 de Longitud Oeste.

Superficie: 176.215 kilómetros cuadrados.

Límites: Al norte y noreste, limita con la República Federativa del Brasil, al sur y sureste con el Río de la Plata, al oeste, el Río Uruguay, lo separa de la República Argentina.

Capital: Montevideo

Lengua Oficial: Castellano

Forma de Gobierno: Es una República Democrática con dos cámaras legislativas, el Senado y la Cámara de Representantes (Diputados)

Población: 3.151.662 habitantes s/Censo 1996

Moneda Oficial: Peso Uruguayo
Flor Nacional:
El Ceibo

El nombre de URUGUAY: Se atribuyen orígenes indígenas a este nombre. Sería "río de los pájaros pintados". Su denominación oficial, República Oriental del Uruguay, es una ubicación geográfica: las tierras que se encuentran al oriente del río Uruguay.

En el territorio Uruguayo se aprecian distintas formas de relieve. Las formas más frecuentes son suaves ondulaciones de baja altura. Ésta forma de relieve se llama PENILLANURA. Hay otras zonas del país donde el terreno es casi plano. Ésta forma de relieve se llama LLANURA.

COMO SE FORMA:
Penillanuras:
Se produce con el desgaste, por la acción del agua, de terrenos de mayor altura. Para que esto suceda tiene que transcurrir millones de años. Llanuras: Se produce porque a través de los años se rellena los terrenos que son muy bajos.

QUÉ ENCONTRAMOS EN ÉSTAS FORMAS:

Cuchillas: Son las ondulaciones que encontramos entre dos ríos o arroyos. En Uruguay encontramos dos grandes conjuntos de cuchillas que dividen al Uruguay en dos: al norte del Río Negro: Cuchilla de Haedo y Cuchilla de Santa Ana y al sur del Río Negro: Cuchilla Grande.(Cerro Catedral): Esta cuchilla en su porción Noreste se intercala entre el río Negro y los afluentes de la Laguna Merín. Comienza relativamente alta en la región de la Sierra Aceguá (400 mts.) luego decae hacia las fuentes del río Tacuarí y se vuelve a elevar donde se desprende la Cuchilla del Olimar y la Sierra de Sosa. En dirección a la Laguna Merín se desprenden las Cuchillas de los Ríos, de Cerro Largo, de Dionisio y Palomeque en Treinta y Tres. Hacia el oeste se desprende la Cuchilla Grande del Durazno y al Sur la de Mansavillagra.

Se bifurca prolongándose hacia el río Uruguay terminando en Punta Gorda de Colonia.

La divisoria principal llamada Cuchilla de Haedo separa las aguas que van al río Negro y las que corren al río Uruguay; comienza con el nombre de Cuchilla Negra (una típica cuchilla tabular de considerable altura) de la cuál la erosión ha separado numerosos cerros aislados o dispuestos en hileras y termina en la confluencia de los ríos Uruguay y Negro, llamada Rincón de las Gallinas. Se denomina rincones a las lenguas de tierra limitadas por ríos.

Por ejemplo el Rincón del Yí, entre el río Negro y el Yí. La cuchilla de Santa Ana totalmente fronteriza es prolongación de la cuchilla de Haedo. En la cuchilla de Haedo se destacan los cerros Lunarejo y de la Virgen y el cerro Tambores (275 mts.). El borde oriental de la Cuchilla Negra y de la Haedo es abrupto en forma de escarpa y el occidental es suave. Las ramificaciones de la Cuchilla de Haedo hacia el Oeste separan los afluentes del río Uruguay. Las más importantes son las de Belén, Arapey, Daymán, Queguay y del Rabón.

Cerros: Son aquellas elevaciones que sobresalen en el paisaje.(Cerro Chato, Cerro de las Ánimas)

Sierras: Se le llama sierra al grupo de cerros alineados y unidos en sus bases. La característica particular de cada sierra depende de el tipo de roca que la constituye porque reaccionan en forma diferente frente a los agentes erosivos. Por ejemplo en la Sierra Tambores formada por alturas basálticas dominan los cerros de cima achatada, en cambio en la porción Norte de la Sierra de las Animas predomina el granito constituyendo cerros típicamente redondeados. En la porción Sur la Sierra de las Animas tiene características diferentes porque la roca predominante es la traquita. En la sierra de la Ballena, las cuarcitas determinan un aspecto crestado.